
Siniestro en la autopista: “Si lo hubiera controlado la Policía Caminera estaría vivo”
Mónica Fabiana Juárez aún recuerda sumida en el dolor el último mensaje que le mandó a su hijo el pasado sábado a las 7 de la mañana, minutos antes del ...
Mónica Fabiana Juárez aún recuerda sumida en el dolor el último mensaje que le mandó a su hijo el pasado sábado a las 7 de la mañana, minutos antes del siniestro vial que acabaría con la vida del joven.
Había salido a bailar junto a un grupo de conocidos a Carlos Paz y la madre quería cerciorarse sobre la hora de su regreso y las condiciones del viaje. Temía algo.
“¿Estás bien? ¿A qué hora volvés?”, le escribió a Matías Antonio Juárez, su hijo de 22.
Recibió una respuesta tranquilizadora: “Si mamá, todo bien”.
Pero a las 7.30 se produjo el vuelco del Chevrolet Prisma blanco en el que se conducía la víctima junto a otros cuatro conocidos. Al parecer, el conductor perdió el control del vehículo.
Todo sucedió en el kilómetro 3 de la autopista Córdoba - Carlos Paz, a la altura de San Nicolás.
“Habían dejado atrás el control de la Policía Caminera, que está a la salida de la avenida San Martín y sobre la entrada a la autopista de retorno a Córdoba. Si lo hubiera controlado la Policía Caminera hoy Matías estaría vivo”, recriminaron desde el entorno familiar del joven.
El resto de la tripulación sufrió lesiones pero salvaron sus vidas. Entre ellos se encuentra Juan Agustín Zapata, también de 22 años.
Según se supo por la primera información recolectada por los investigadores estaba alcoholizado. En concreto, presentó 1.4 grados de alcohol en sangre.
La fiscal Jorgelina Gómez ordenó detenerlo y lo imputó por “homicidio simple con dolo eventual”. La escala penal es severa.
La grave acusación que la Justicia desarrolla por estas horas contra Zapata se asienta en tres premisas: existe una previsibilidad del peligroso resultado al que se puede llegar cuando una persona se sienta tras el volante con un alto grado de alcohol en sangre.
Los peritos trabajan desde el sábado para realizar todas las pruebas técnicas pertinentes que permitan establecer la mecánica del siniestro vial.
Tendrán un carácter esclarecedor los testimonios de los sobrevivientes del vuelco que dejó impactados a los demás conductores que por esas horas transitaban la autopista.
“No te juntes con Juan”En tanto, la mamá de Matías acudió al estudio del abogado Carlos Nayi y bajo el patrocinio del letrado se presentó en la fiscalía. Solicitó ser querellante en la causa.
Envuelta en el dolor, la familia de la víctima espera que este nuevo incidente vial no quede en el olvido. “Se trata de un hecho absolutamente previsible. No puede ocurrir que un conductor alcoholizado pase como si nada un control policial donde justamente deberían realizar el control de alcoholemia. Pero además no es el caso del chico que lo llevó a Matías, sino que son cientos de miles de chicos que salen de bailar y circulan bajo los efectos del alcohol al volante”, reprochan desde el entorno de la víctima.
Es evidente que con los controles familiares no alcanza: “Le habíamos pedido que no subiera al auto de Juan, que no se juntara con ellos. No eran amigos, eran conocidos. Pero lo hizo y habrá pensado que no estaba en tan mal estado”, contaron los familiares.
Finalmente el joven abordó el Chevrolet Prisma, vio pasar el control policial, habrá sentido alivio por no sufrir la reprimenda de la Policía Caminera, pero varios kilómetros más adelante sufrió el incidente.
“La Caminera realiza controles de exceso de velocidad a través de los radares y emite multas entre varios tipos de infracciones frecuentes. Pero debe llevar a cabo los controles de alcoholemia. Están para prevenir. La autoridad policial tiene que prevenir”, planteó Nayi.